Exposición "Piratas. Los Ladrones del Mar" hasta el 2 de noviembre

La piratería está ligada estrechamente al desarrollo de la navegación, desde los tiempos del surgimiento del comercio. Existe desde el mundo clásico hasta nuestros días, en mares y océanos del planeta y ha sido especialmente virulenta en el mediterraneo, en el caribe, en las costas que rodean Filipinas, Indonesia, Somalia y otras muchas zonas del planeta. 

En todos caso el pirata se ha caracterizado por ser un sugeto cruel y despiadado, denominado de diferentes maneras - corsario, bucanero, filibustero - que solían ser buscadores de furtuna que en ocasiones respondían a los intereses de sus propias naciones. 

La muestra pretende repasar la historia de la piratería a través de objetos originales procedentes de excavaciones subacuáticas, así como réplicas y reproducciones que permitirán un acercamiento al mundo fascinante de la piratería. Se pueden definir tres etapas clave en su historia

 


Historia:

I Etapa - Desde los inicios del comercio hasta el siglo XIV. La piratería se desarrolla básicamente en el Mediterráneo.

II Etapa - La podríamos denominar como “Edad de Oro”, esta enmarcada entre los siglos XV – XVIII. Ahora los robos y ataques de los piratas se concentran en el mar Caribe y también en el océano Índico.

III Etapa - Abarcaría desde el siglo XIX hasta la actualidad. Están documentados múltiples ataques de piratas en el mar de China, islas de Indonesia, Filipinas, Península Arábiga e incluso en el mar Caribe.

 


Los barcos:

Usaban embarcaciones ligeras y de fácil maniobra. Poco armados, en comparación con los galeones españoles y portugueses, tenían la ventaja de una mayor velocidad que éstos. Además, en caso de problemas, podían huir y navegar hacia aguas poco profundas, donde los grandes galeones no lograban acceder.

Los piratas planeaban ataques relámpago, muy rápidos y por sorpresa, intentando el abordaje inmediato a la nave atacada y la lucha en cubierta, cuerpo a cuerpo. Los barcos piratas apenas utilizaban la artillería, que, en cualquier caso, siempre era de menor calibre que la usada por los galeones. Además, por suerte para ellos, muchos navíos mercantes iban sin escolta y mal armados, sólo con alguna pieza de artillería de pequeño o mediano calibre.

 


 

Las armas:

Hasta la optimización de las armas de fuego portátiles, la imposibilidad de realizar disparos consecutivos en corto espacio de tiempo, limitaba su utilidad en la lucha cuerpo a cuerpo. Entre las armas de fuego se pueden destacar los mosquetes, los trabucos y los arcabucillos, sin olvidar los grandes cañones, y otros de dimensiones reducidas, como la culebrina o el falconete, mortales para el asalto y abordaje de navíos.

Otra arma de fuego muy utilizada en los abordajes por los piratas era la granada: un cilindro o esfera metálica hueca y rellena de pólvora prensada y perdigones, con una mecha empapada con brea. También se utilizaban recipientes de barro rellenos de alquitrán y trapos, que funcionaban a modo de bomba incendiaria, formando una espesa cortina de humo.


 

La bandera:

A inicios el siglo XVIII, los piratas comenzaron a utilizar pabellones característicos con los que identificarse. Las banderas más antiguas solían ser de color rojo o negro. Los símbolos del terror como calaveras, huesos, armas, etc. eran para infringir terror en las víctimas. El objetivo era causar tanto miedo que obtuvieran la rendición sin entablar combate.

A las banderas piratas se les conocía con el nombre de “Jolly Roger”, el origen de este nombre puede ser francés: “Jolie Rouge”, que significa bonito rojo, en referencia a las primeras banderas que solían ser de color sangre, y que terminó degenerando en inglés en Jolly Roger.

PRÓXIMAS FECHAS

31 oct y 1 y 2 nov

Horarios:

De 11 a 14h y de 16 a 20h

 

Precios

Adultos 9 €
Niños (5-15): 7 €
Discapacitados: 7 €
Estudiantes, mayores de 65 y desempleados 7€

Menores de 5 años gratis

Ofertas especiales para grupos y familias
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